Altura ajustable del asiento
La silla correcta debe tener un asiento ajustable. Para un efecto ergonómico óptimo, debes poder sentarte con los pies apoyados en el suelo y las rodillas en un ángulo de 90 grados.
Apoyo adecuado para la espalda
El respaldo debe tener una función que te permita ajustar la inclinación hacia adelante o hacia atrás de la silla. Debes poder colocar la silla a tu nivel de comodidad y fijarla en su lugar, no utilices las sillas que siguen inclinándose hacia atrás con la presión.
Reposabrazos ajustables
Además de la altura ajustable del asiento, los reposabrazos de tu silla de escritorio deben también ser ajustables. Debes poder descansar los codos en los reposabrazos sin dejar de alcanzar cómodamente el teclado de tu computadora para escribir. Mantener las muñecas en un ángulo natural también puede ayudarte a prevenir el síndrome del túnel carpiano, una condición dolorosa que puede causar dolor, debilidad y entumecimiento en las muñecas y manos.
Habilidad de moverse facilmente
Debes poder mover la silla con facilidad para llegar a cualquier cosa en tu oficina sin esfuerzo. Esto incluye una función de giro que te permita mover la silla hacia la izquierda o derecha, junto con ruedas que te permiten rodar suavemente de un lado de la oficina a otra si es necesario.